viernes, 21 de enero de 2011

APROPÓSITO DE UN FALLO DISCIPLINARIO

Autor: José Carlos Molina Becerra

Abogado litigante.




Fue noticia nacional e internacional el año pasado el fallo del proceso disciplinario de única instancia que destituyó e inhabilitó por 18 años a la senadora PIEDAD CÓRDOBA, emitido por el despacho del señor Procurador General de la Nación.

Seguramente a muchos de los abogados del país, nos causó la misma inquietud jurídica, el trámite y el fallo señalado y no precisamente por la discusión probatoria en busca de la verdad de los hechos imputados o por la el debate político que dicho fallo generó; sino por la falta de competencia de la Procuraduría General, para tramitar procesos disciplinarios en busca de pérdida de investidura de los Congresista.

Es decir, la discusión jurídica se fundamenta en si la Procuraduría General tiene o no competencia para sancionar a un congresista con la pérdida de investidura. Miremos brevemente el fundamento y los cargos del despacho del Procurador:

Falta disciplinaria contenida en el artículo 48 numeral 12. Dicho artículo se refiere a las faltas gravísimas y el numeral señala: “Fomentar o ejecutar actos tendientes a la formación o subsistencia de grupos armados al margen de la ley; o promoverlos, auspiciarlos, financiarlos, organizarlos, instruirlos, dirigirlos o colaborar con ellos”.

Los hechos en que se fundamentan los cargos son los presuntos vínculos con grupos al margen de la ley, de acuerdo a la investigación que tuvo origen en los hallazgos de los computadores incautados en la Operación Fénix donde fue abatido alias ‘Raúl Reyes'.

Como hemos dicho, más allá de los hechos y de las presuntas pruebas en contra de la senadora, la discusión es la competencia del despacho del procurador. Para ello es necesario acudir a nuestra carta política o Constitución Nacional:

“ARTICULO 184. La pérdida de la investidura será decretada por el Consejo de Estado de acuerdo con la ley y en un término no mayor de veinte días hábiles, contados a partir de la fecha de la solicitud formulada por la mesa directiva de la cámara correspondiente o por cualquier ciudadano”.

Con la sola lectura del artículo 184, vigente aún, de inmediato nos damos cuenta que la constitución entrega la competencia para la pérdida de la investidura al honorable Consejo de Estado y no a la Procuraduría General. Miremos ahora el criterio jurídico de la Corte Constitucional, en una famosa sentencia C-280-1996 de revisión del anterior Código disciplinario (Ley 200 de 1995 ), donde uno de sus artículos (artículo 29, numeral 9°) decía: “9. Pérdida de la investidura para los miembros de las corporaciones públicas, de conformidad con las normas de la Constitución y la ley que la regule."

La Corte al pronunciarse sobre la constitucionalidad de ese numeral dijo que era exequible en el sentido que no desconoce la competencia propia del Consejo de Estado, en relación con los Congresistas y nada se opone a que la ley regule la pérdida de investidura como sanción disciplinaria para el resto de miembros de las corporaciones públicas (Concejales, Diputados), pero que es absolutamente claro que para el congreso la competencia es exclusiva del Consejo de Estado.

Como sabemos, porque fue difundido por los medios de comunicación, la Corte Suprema de Justicia confirmó que está investigando al Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, por el fallo emitió por su despacho en contra de la sancionada senadora Piedad Córdoba.

Más allá de si la senadora tiene o no vínculos con las FARC, el hecho jurídico en relación con el famoso fallo, es que la competencia no es de la Procuraduría, sino del Consejo de Estado.





















miércoles, 8 de diciembre de 2010

SANCOCHO DE ÁCIDO, CARBÓN Y MERCURIO...

Solo así,  me animo a publicar este documento un 8 de diciembre a las 7 y 30 de  la mañana. Solo agregaría parodiando al cantautor Rubén Blades, que no sigamos permitiendo que por culpa de este capitalismo salvaje, a nuestros hijos y nietos no le amanezca un sol, sino un Dólar.   
El alcatraz que vuela entre mis sueños lleva en su enorme pico una quimera... (Walt Whitman, Hojas de hierba).
 Una mañana de mayo pasado, los viejos madrugadores del pueblo de Marytown, perdido en las costas que bordean el sudeste de los Estados Unidos, se levantaron como todos los días a echarles unas migajas de pan a los pájaros marinos que merodean con mansedumbre por los patios y que se han ido convirtiendo en sus amigos.
Lo que vieron los dejó espantados: las gaviotas de cabeza negra, que son tan bellas, también tenían negro el plumaje. Del pico les goteaba una mancha babosa. No podían levantar el vuelo de la arena, con las patas hundidas en una masa de chapapote pastoso, como el asfalto cuando se derrite. Una de las gaviotas miró a la gente pidiendo ayuda.
Según cuentan los testigos, más allá de la playa, cerca del río, tres garzas morenas habían muerto con los ojos despepitados. El guiso espantoso que navegaba corriente abajo, matando todo lo que se le atravesara, era la mezcolanza de petróleo crudo de la empresa British, que cayó pocos días antes a las aguas del Golfo de México.
A esa misma hora los alcatraces de la bahía de Santa Marta, al norte de Colombia, desayunaban su ración cotidiana de buñuelos de carbón. El periodista Antonio José Caballero, grabadora en mano, esperaba en la playa el regreso de los pescadores que habían salido a trabajar temprano. Mientras aguardaba, la cámara de su teléfono celular retrató la pala enorme de un barco carbonero que arrojaba al mar el polvo negro que sobró en las bodegas.
A esa misma hora, en las playas legendarias de Juanchaco y Ladrilleros, cerca de Buenaventura, los lancheros de cabotaje que llevan carga y pasajeros por los pueblos que se arraciman en las orillas del Pacífico limpiaban sus motores preparándose para un nuevo día de trabajo. Como si fuera la cosa más natural del mundo, arrojaban al mar el contenido de unos tanques repletos de residuos de gasolina, queroseno y diésel. Un langostino magnífico, que medía un jeme, iniciaba el día tomándose su primera taza de combustible. Cuando vi la fotografía en El País de Cali me dieron ganas de echarme a llorar.

A esa misma hora, en la zona industrial de Cartagena de Indias, abierta sobre la bahía del Caribe resplandeciente, los trabajadores de una compañía empacadora se sentaron a desayunar en los comedores de su empresa. En ese momento volvieron a ver, como venía sucediendo en las mañanas más recientes, que una nata de tizne cubría la superficie del café con leche, y que una mermelada negra, tan semejante al betún de limpiar zapatos, se había pegado al pan y al queso blanco.
Entonces, no aguantaron más. Se levantaron todos, sin que nadie los hubiera convocado, y comenzaron a golpear los platos contra los mesones. La algarabía se oyó en media ciudad. Las autoridades ambientales ordenaron el cierre de un muelle vecino, que se dedica a cargar carbón a cielo raso, sin mayores precauciones ni cuidados, sin tubos cerrados ni conductores protegidos. Seis días después el muelle fue reabierto.
A esa misma hora, en la región acuática de La Mojana, que cubre un gigantesco territorio húmedo de los departamentos de Bolívar, Sucre y Antioquia, bajaban resoplando los ríos Cauca y san Jorge, que se desbordan en caños y ciénagas. El apóstol Ordóñez Sampayo, que se ha gastado la vida defendiendo de la contaminación a campesinos, cosechas y animales, apareció en la plaza de Guaranda con el dictamen médico en la mano: los doctores certificaban que los tres niños que nacieron deformes tenían mercurio en el sistema sanguíneo.
El terrible mal de Minata, como lo saben los japoneses, porque las empresas en cualquier parte del mundo, en Tokio o en Majagual, arrojan porquerías químicas a las corrientes, y primero se pudren las aguas, y después nacen degenerados los peces y los camarones, y después nacen sin ojos los niños cuyas madres, en aquellos caseríos extraviados de la mano de Dios, consumen esa agua y esos pescados.
En las cabeceras de ambos ríos, las compañías mineras, que buscan oro entre la tierra, hacen sus excavaciones con un sancocho de mercurio y ácidos. Arroyos y acequias se llevan el mazacote. Los bocachicos mueren con la boca abierta en los playones. Las espigas de arroz no volvieron a crecer.
En medio del desastre causado por las inundaciones, y como si fuera poco, las yucas harinosas de antes florecen ahora con un hongo químico a manera de cresta. El hambre campea entre los pocos ranchos que no se ha llevado el invierno. Las emanaciones de las lagunas huelen a lo mismo que huele un laboratorio de detergentes.
Hay que decir, también, que los empresarios mineros se defienden diciendo que Ordóñez Sampayo está loco. Claro que está loco: ningún hombre cuerdo expone su pellejo ni dedica su vida entera a defender a un ruiseñor, una mojarra, un plátano pintón, una mazorca de maíz o a una mujer embarazada que carga un fenómeno en el vientre.
Epílogo
Aquella mañana, cuando los pescadores de Santa Marta regresaron a la playa, el periodista Caballero los acompañó en su tarea de descamar y abrirles el buche a los escasos pescados que traían.
-¿Qué es eso? -preguntó, intrigado, al ver unas bolas negras en el estómago de un bagre.
-Carbón, amigo -le contestó uno de ellos, levantando el animal-. Pelotas de carbón. Eso es lo que comen ahora.
Caballero tomó más fotografías y se las llevó a algunos funcionarios de la industria carbonera.
-No se preocupe -le contestó el gerente-. Vamos a construir un nuevo muelle de última generación.
-No lo dudo -dijo el reportero, con una mueca de dolor que parecía sonrisa-. No lo dudo: será la última generación.
El día que Caballero me contó esa historia, y me enseñó sus fotografías, ya no sentí ganas de echarme a llorar, como la vez aquella del langostino bañado en combustible. Lo que sentí ahora fue rabia. Cuando ya no quede una sola hoja de acacia, cuando el último pulpo haya muerto atragantado con ácido sulfúrico y cuando nuestros nietos nazcan con un tumor de carbón endurecido en la barriga, entonces será demasiado tarde. Dispondremos de computadores infrarrojos de última generación, pero ya no habrá agua para beber; los celulares de rayos láser se podrán comprar en las boticas, pero el sol no volverá a salir; los niños encontrarán el algoritmo de 28 a la quinta potencia con solo cerrar los ojos, pero dentro de 20 años no sabrán de qué color era una golondrina. Los invito a todos a ponerse de pie antes de que se marchite el último pétalo. Usen el arma prodigiosa del Internet para protestar. Hagan oír su voz. Que el correo electrónico de los colombianos sirva para algo más que mandar chistes y felicitaciones de cumpleaños. Porque, si seguimos así, el día menos pensado no quedará nadie que cumpla años. Ni quién envíe felicitaciones.
JUAN GOSSAÍN  

sábado, 20 de noviembre de 2010

CONCEPTO Nº 278 AÑO DE 2010

CONSULTA:

¿Si el hecho de la elección de un vocal de control en un municipio de una población mayor a 130.000 habitante,  conlleva a la finalización del periodo legal de otro Vocal de Control, elegido con anterioridad por otro  "COMITÉ DE DESARROLLO Y CONTROL SOCIAL DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DOMICILIARIO"?

CONCEPTO:

Este tema del VOCAL DE CONTROL en nuestros municipios, a raíz del desempeño de algunos de ellos en defensa de los intereses de los usuarios de los servicios públicos, se ha vuelto muy  popular; es así como con mucha frecuencia se polemiza y debate alrededor de ese tema.

Frente al siguiente interrogante, para responderlo, es estrictamente necesario remitirnos de manera breve al espíritu de la Constitución y la  ley, lo mismo que  al  origen y razón de ser de los vocales de control de los servicios públicos.

Cuando nuestra constitución en el año 1991 involucró a la empresa privada en el negocio de los servicios públicos, se generó la necesidad que el Estado no se desprendiera por completo de su papel de CONTROL, REGULACIÓN y VIGILANCIA, como una función inherente a la finalidad social del Estado Social de Derecho,  en cuanto a servicios públicos se refiere. (Art. 1º, 365, 369. C.N). Por esa razón el Estado busca   la necesidad de garantizar el control y la vigilancia, entre otros organismos (Como la superintendencia) de ley   el  Comités de Desarrollo y control social de los Servicios Públicos Domiciliario; para garantizar la participación de los usuarios en la gestión y fiscalización de la prestación de los servicios públicos domiciliarios.


¿QUE ES Y DE QUE SE TRATA LOS RELACIONADOS  COMITÉS?

La ley 142 de 1994, reglamentando  entre otros aspectos,  los artículos 365 y 369 de la C.N, en su artículo 62, plantea el tema del Control social de los Servicios públicos domiciliarios. Con  el tiempo en nuestro país (conocido como país de leyes), ha introducido a la citada ley varia modificaciones, bien sea mediante decreto (Dec. 1429 de 1995) o mediante ley (Ley 689 de 2001, entre otras disposiciones pertinentes.

Los citados comités deben existir en todos, los municipios,  compuestos por usuarios, suscriptores o suscriptores potenciales de uno (1) o más de los servicios públicos que se prestan.  La iniciativa para la conformación de los comités corresponde a los usuarios, suscriptores o suscriptores potenciales, que según el número de habitantes del municipio  así tendrá derecho a números de comités. (El número mínimo de miembros de los comités será el que resulte de dividir la población del respectivo municipio o distrito por diez mil (10.000)). En el caso que nos ocupa, estamos hablando de la ciudad de Maicao, que tiene una población superior a los 130.000 habitantes, por consiguiente no puede haber solo un comité; ello desnaturalizaría el espíritu de la norma.

¿CÓMO FUNCIONA EL COMITÉ?

Dice el artículo 10 de la ley 689 de 2001:

“Los comités se darán su propio reglamento y se reunirán en el día, lugar y hora que acuerden sus miembros según registro firmado por los asistentes que debe quedar en el acta de la reunión; el período de los miembros del comité será de dos (2) años, pero podrán continuar desempeñando sus funciones mientras se renueva”.


¿QUIÉN ELIGE EL VOCAL DE CONTROL?

“Cada uno de los comités elegirá entre sus miembros para un período un "vocal de control", quien actuará como representante del comité ante la prestadora de servicios públicos domiciliarios que vaya a vigilar la organización, ante las entidades territoriales y ante las autoridades nacionales, en lo que tiene que ver con dichos servicios públicos, y podrá ser removido en cualquier momento por el comité, por decisión mayoritaria de sus miembros”.

¿CUÁL ES EL PERIODO DE LOS VOCALES DE CONTROL?

Dice la Ley 689 de 2001, artículo 10:

“El período de los vocales de control será de dos (2) años, pero podrán continuar en ejercicio de sus funciones hasta tanto no se realice nueva elección”.

¿CUÁL ES LA FUNCIÓN DE LAS AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS EN LOS MUNICIPIOS?

Velar por la conformación de los comités y garantizar que exista en su municipio por lo menos un comité. Jamás podrá entorpecer la labor de los vocales de servicios; será causal de mala conducta, para cualquier servidor público y en general para cualquier funcionario.

En conclusión, la elección por parte de un comité de un vocal de control, no excluye, ni interrumpe el periodo y las funciones de otro vocal de control,  elegido por otro comité. Y si el periodo está vencido  podrán continuar en ejercicio de sus funciones hasta tanto no se realice nueva elección.


JOSÉ CARLOS MOLINA BECERRA

sábado, 6 de noviembre de 2010

SI SE PUEDE…

Autor: José Carlos Molina B.

Deseo  compartir una reflexión,  producto de un trabajo investigativo y social que nuestra Fundación Guajira en Marcha viene realizando.

LA FUNDACIÓN GUAJIRA EN MARCHA, es una organización no gubernamental, compuesta por un grupo interdisciplinario de profesionales,  domiciliados en Maicao, que tomamos  la decisión de pasar del discurso a la acción, acompañando la teoría con la practica. Es así como estructuramos nuestro accionar en tres (3) equipos de trabajos racionalmente enlazados entre si,  que posibilitan un accionar más dinámico: UN OBSERVATORIO DE ECONOMÍA LOCAL Y SOCIAL, UN PROGRAMA RADIAL Y UN SISTEMA DE MERCADOS SATÉLITES COMUNITARIOS. (En permanente formación y sujeto a cambios)

Ello, nos ha permitido realizar un trabajo con todos los sectores sociales y principalmente las comunidades residenciadas en la periferia y  población vulnerable. Hoy podemos decir que tenemos un panorama amplio de lo que es actualmente está ciudad y de lo que requiere para su pleno  desarrollo. Eso incluye un trabajo socioeconómico del centro de la ciudad, para buscar su fortalecimiento, como zona que produce, mueve y dinamiza  el 76% de nuestra  economía local.  El trabajo social realizado y el constante estudio sociopolítico nos coloca de frente a la disyuntiva de: Seguimos permitiendo que los gobernantes despilfarren los recursos públicos de manera irresponsable, sólo para beneficio personal y amigos más cercanos  O  tomamos la decisión de romper con la indiferencia y apostarle a hombres y mujeres no sólo honestos (que debe ser  una condición normal del ser humano), sino con capacidad de administrar la ciudad  de manera eficiente, eficaz y cercana a la gente.

Consideramos necesario estructurar un OBSERVATORIO DE ECONOMÍA LOCAL Y SOCIAL, que funcione como especie de un DANE en el municipio, que nos permita  tener una visión económica y social en su real dimensión, con las cifras estadísticas que  posibiliten proyectar una administración ajustada a las necesidades y los anhelos de los maicaeros. Dicen y con mucha razón los administradores que LO QUE UNO NO PUEDE MEDIR NO  PUEDE ADMINISTRAR, por ello el Observatorio es clave y fundamental en este proceso y viene realizando un trabajo de vital importancia.
    
Muchas personas no se han percatado que este país cambió su estructura política y social  con la gran reforma a la  constitución de 1991 y hoy somos  un ESTADO SOCIAL DE DERECHO;  eso tiene unas profundas implicaciones sociales y de garantías para todos los habitantes del país. Es deber del Estado GARANTIZAR DERECHOS A LAS PERSONAS  y cuando los gobernantes no lo hacen  son  obligados por los jueces de la republica; que nosotros no hagamos uso de esas herramientas  legales es otra cosa.  Miren, nuestros gobernantes creen que gobernar es gastarse mal  un presupuesto; se olvidan de la gestión, de la planificación, planeación y sobre todo de un aspecto vital en una democracia: EL INTERÉS GENERAL DEBE ESTAR POR ENCIMA DE LOS INTERESES PARTICULARES.

La ciudad tiene aproximadamente un potencial de votantes o electores de 94 mil personas y de esas solo votan o sufragan aproximadamente 39.500, es decir 54.500 no salen a votar el día de las elecciones por muchas razones;  pero principalmente por que no creen en la clase política, por decepción y frustración.  Eso hace que sólo  una minoría decida quien será el gobernante.  Esa minoría que decide gran parte de ella tiene compromiso o interés  con el gobernante de turno y hay otra que ese día decide vender su voto. Queda un  grupo que vota a conciencia y en ocasiones esos electores de conciencia y dignidad no son  suficientes para ganar  una elección.

Quienes vivimos en la ciudad y tenemos claro que Maicao no solo es nuestro sitio o lugar de trabajo, sino que es nuestro domicilio, donde tenemos nuestra familia, nuestro patrimonio, nuestros anhelos y esperanzas, deberíamos tomar la decisión de acabar con la indiferencia y contribuir a  construir capital social entre todos. Se requiere de  trabajo colectivo,  de equipo, que posean la información necesaria  para gerenciar de forma eficiente y  eficaz a  Maicao.  

Le preguntamos: ¿Qué ha hecho  usted porque la ciudad tenga un mejor destino?,  ¿Está conforme con el modelo de gerenciar o administración que ha tenido históricamente la ciudad?,   ¿Es de lo creen que la política Electoral es solo asunto de los partidos y que la sociedad civil no debe involucrarse?, ¿Sabía usted que lo primero que hace un gobernante cuando toma posesión es jurar cumplir fielmente la Constitución y las leyes y nunca cumplen ese juramento?

Te invito  a que nos ayudes a  construir ese capital social que la ciudad requiere con urgencia y con ello estarás propiciando que Maicao por fin sea una ciudad prospera.

¡SI SE PUEDE… ES CUESTIÓN DE CONCIENCIA Y DIGNIDAD!

BIENVENIDO A LA FUNDACIÓN GUAJIRA EN MARCHA

SI SE PUEDE…

Autor: José Carlos Molina B.

Deseo de compartir una reflexión,  producto de un trabajo investigativo y social que nuestra Fundación Guajira en Marcha viene realizando.

LA FUNDACIÓN GUAJIRA EN MARCHA, es una organización no gubernamental, compuesta por un grupo interdisciplinario de profesionales,  domiciliados en Maicao, que tomamos  la decisión de pasar del discurso a la acción, acompañando la teoría con la practica. Es así como estructuramos nuestro accionar en tres (3) equipos de trabajos racionalmente enlazados entre si,  que posibilitan un accionar más dinámico: UN OBSERVATORIO DE ECONOMÍA LOCAL Y SOCIAL, UN PROGRAMA RADIAL Y UN SISTEMA DE MERCADOS SATÉLITES COMUNITARIOS. (En permanente formación y sujeto a cambios)

Ello, nos ha permitido realizar un trabajo con todos los sectores sociales y principalmente las comunidades residenciadas en la periferia y  población vulnerable. Hoy podemos decir que tenemos un panorama amplio de lo que es actualmente está ciudad y de lo que requiere para su pleno  desarrollo. Eso incluye un trabajo socioeconómico del centro de la ciudad, para buscar su fortalecimiento, como zona que produce, mueve y dinamiza  el 76% de nuestra  economía local.  El trabajo social realizado y el constante estudio sociopolítico nos coloca de frente a la disyuntiva de: Seguimos permitiendo que los gobernantes despilfarren los recursos públicos de manera irresponsable, sólo para beneficio personal y amigos más cercanos  O  tomamos la decisión de romper con la indiferencia y apostarle a hombres y mujeres no sólo honestos (que debe ser  una condición normal del ser humano), sino con capacidad de administrar la ciudad  de manera eficiente, eficaz y cercana a la gente.

Consideramos necesario estructurar un OBSERVATORIO DE ECONOMÍA LOCAL Y SOCIAL, que funcione como especie de un DANE en el municipio, que nos permita  tener una visión económica y social en su real dimensión, con las cifras estadísticas que  posibiliten proyectar una administración ajustada a las necesidades y los anhelos de los maicaeros. Dicen y con mucha razón los administradores que LO QUE UNO NO PUEDE MEDIR NO  PUEDE ADMINISTRAR, por ello el Observatorio es clave y fundamental en este proceso y viene realizando un trabajo de vital importancia.
    
Muchas personas no se han percatado que este país cambió su estructura política y social  con la gran reforma a la  constitución de 1991 y hoy somos  un ESTADO SOCIAL DE DERECHO;  eso tiene unas profundas implicaciones sociales y de garantías para todos los habitantes del país. Es deber del Estado GARANTIZAR DERECHOS A LAS PERSONAS  y cuando los gobernantes no lo hacen  son  obligados por los jueces de la republica; que nosotros no hagamos uso de esas herramientas  legales es otra cosa.  Miren, nuestros gobernantes creen que gobernar es gastarse mal  un presupuesto; se olvidan de la gestión, de la planificación, planeación y sobre todo de un aspecto vital en una democracia: EL INTERÉS GENERAL DEBE ESTAR POR ENCIMA DE LOS INTERESES PARTICULARES.

La ciudad tiene aproximadamente un potencial de votantes o electores de 94 mil personas y de esas solo votan o sufragan aproximadamente 39.500, es decir 54.500 no salen a votar el día de las elecciones por muchas razones;  pero principalmente por que no creen en la clase política, por decepción y frustración.  Eso hace que sólo  una minoría decida quien será el gobernante.  Esa minoría que decide gran parte de ella tiene compromiso o interés  con el gobernante de turno y hay otra que ese día decide vender su voto. Queda un  grupo que vota a conciencia y en ocasiones esos electores de conciencia y dignidad no son  suficientes para ganar  una elección.

Quienes vivimos en la ciudad y tenemos claro que Maicao no solo es nuestro sitio o lugar de trabajo, sino que es nuestro domicilio, donde tenemos nuestra familia, nuestro patrimonio, nuestros anhelos y esperanzas, deberíamos tomar la decisión de acabar con la indiferencia y contribuir a  construir capital social entre todos. Se requiere de  trabajo colectivo,  de equipo, que posean la información necesaria  para gerenciar de forma eficiente y  eficaz a  Maicao.  

Le preguntamos: ¿Qué ha hecho  usted porque la ciudad tenga un mejor destino?,  ¿Está conforme con el modelo de gerenciar o administración que ha tenido históricamente la ciudad?,   ¿Es de lo creen que la política Electoral es solo asunto de los partidos y que la sociedad civil no debe involucrarse?, ¿Sabía usted que lo primero que hace un gobernante cuando toma posesión es jurar cumplir fielmente la Constitución y las leyes y nunca cumplen ese juramento?

Te invito  a que nos ayudes a  construir ese capital social que la ciudad requiere con urgencia y con ello estarás propiciando que Maicao por fin sea una ciudad prospera.

¡SI SE PUEDE… ES CUESTIÓN DE CONCIENCIA Y DIGNIDAD!

BIENVENIDO A LA FUNDACIÓN GUAJIRA EN MARCHA


                       

               
                        

domingo, 18 de julio de 2010

LA LAVANDERA… UN VALLENATO NECESARIO

José Carlos Molina B
Abogado litigante. Presidente del colegio de abogados de Maicao CODAMA

Siempre he querido escribir sobre la música vallenata, que para mi gusto es la mejor del mundo, o por lo menos (para no entrar en calificaciones) es con la que mejor me identifico emocionalmente. La música,  si no logra trasmitir y despertar  un sentimiento en el ser humano,   carece de sentido y el vallenato es eso, puro sentimientos; es además la expresión más autentica de una región que sufre, llora,  ríe,  se enamora  y a pesar que mediante prevaricatos y peculados le han secuestrado  su esperanza,  no le ha podido arrebatar  su alegría,  la que  expresa cantando. 
  
He disfrutado de hermosísimas  canciones, innumerables, pero hoy quiero referirme de manera exclusiva  a una canción que desde el primer día que la escuché,  en el año 1982, me causó una gratísima impresión por su profundo contenido social,  humano y poético. Me refiero al  tema “LA LAVANDERA”  canción de la autoría de Daniel Celedón,  gravada al lado de su compañero más insigne,  Ismael Rudas; trabajo titulado  “Tesoro Musical”.

Desde el inicio de la canción uno queda atrapado en la historia, cuando el autor comienza narrando el paso de una mujer que tiene por oficio lavar ropa ajena. Sin duda es un homenaje a las mujeres que se dedican a ese pobre “oficio de batea”. Describe con una fuerza narrativa de forma magistral y poética a las mujeres lavanderas, “Comadres de conciencia buena”, que  mientras uno escucha la canción pareciera estar observando de manera impotente  aquella escena dramática. 

El autor e interprete Daniel Celedón, aprovecha la trama para denunciar la injusticia social, el “mugre de la sociedad”, la falta de empleo, de oportunidades; falta de equidad  que  a pesar de los años sigue teniendo vigencia. Esta canción   guarda  el equilibrio perfecto, difícil y escaso de plantear en un tema musical, como es narrar  situaciones de denuncias y tristeza  sin perder la belleza musical y  poética.

En unos de los apartes de la canción,  el autor  en su denuncia describe con maestría,  la realidad de la   lavandera, que es al mismo tiempo la  situación que padecen los obreros, los hombres y mujeres  que viven del  REBUSQUE” en los semáforos, los parques y en general en las calles de Colombia. Dice: “Lavandera de  poca sombra,  nadie te nombra nadie te llama y en tu casa hay llanto de sobra si lo que cobras ya no te alcanza, cada aurora un bojote de ropa y en cada gota se te va el alma, forjadora misión de pompa, jabón  que engloba desesperanzas”

Definitivamente “LOS MÚSICOS LE COMPONEN Y LE CANTA A SU GENERACIÓN”,  como en alguna ocasión les  escuché decir en una tertulia  a los connotados investigadores del vallenato    Emmanuel Pichón Mora y Abel Medina Sierra; quizás eso  explica un poco,  que esta generación de compositores y cantantes motivados por una generación con otro tipo de expectativas,  de preocupación y gustos no acudan a la denuncia social necesaria en procura de propiciar y/o reclamar  cambios sociales. 
   
“Lavandera manduquendo  vas todo el mugre de la sociedad,  dale duro dale más y más  que hay tantas cosas que den blanquear”. 

jueves, 17 de junio de 2010

Acuerdo sobre lo fundamental para la construcción de un modelo de ciudad

Cuando uno escucha hablar del “Acuerdo Sobre lo Fundamental”, de inmediato surge a nuestra memoria la figura del destacado dirigente conservador  Álvaro Gómez Hurtado, quien durante muchos años le propuso al país político realizar ese tipo de acuerdo, pero nunca encontró respaldo para establecerlo. 

Desde ese momento varias personalidades en nuestro país lo han propuesto en diferentes eventos y circunstancias; así vimos como   el candidato del Polo Democrático Alternativo Gustavo Petro, propuso a su partido realizar un acuerdo sobre lo fundamental. En estos momentos en que la circunstancias  económicas y sociales del municipio se encuentran en profunda dificultad,  un grupo de académicos,  vinculados a la Universidad, a diferentes Instituciones Educativas,  a Organizaciones no gubernamentales y en general miembros de la sociedad civil, comenzamos  a plantear  la necesidad que en Maicao  se pacte  un gran    “ACUERDO SOBRE LO FUNDAMENTAL”, donde participen  diferentes sectores de la sociedad  acompañados de   las  instituciones públicas y entre todos construir un modelo de ciudad viable. 

Estamos próximos a cumplir nuestro primeros 100 años, nos hemos preguntado:  ¿Qué modelo de ciudad queremos construir y proyectar para las presentes y futura generaciones?,  ¿Alguien ha pensado en ello?, ¿O simplemente iremos resolviendo nuestras dificultades socioeconómicas y políticas de acuerdo al criterio del gobernante de turno?

Somos firmes convencidos que está ciudad requiere ser pensada, planeada a corto, mediano y largo plazo. Las sociedades en el mundo que alcanzaron mayor grado  desarrollo, son precisamente las que planificaron de manera eficiente y  eficaz  su modelo socioeconómico; lejos de las mezquindades partidistas e  interese  personales. Ese sería el génesis  del Acuerdo Sobre lo Fundamental.

Se debe partir de la certeza de lo que  somos y  tenemos  y de lo que queremos ser. La Fundación Guajira en Marcha, realizó recientemente un estudio situacional de Maicao, al cual tuvimos   acceso y a pesar que el panorama es sombrío existe amplias posibilidades de desarrollo, pero se requiere plena disposición de toda la dirigencia guajira y de Maicao en particular. 

El modelo de cuidad debe tener unos objetivos con sus  tiempos,  lo mismo que fuentes viables desde lo jurídico y lo económico para ejecutar los objetivos. Realizar este acuerdo es un imperativo moral e histórico para la dirigencia maicaera; imperativo que no debemos delegar, ni aplazar, porque el tiempo será siempre nuestro peor verdugo.  

Ese acuerdo sobre lo fundamental como hemos dicho,  requiere que la idea del bien común este siempre por encima del bien particular y se piense en: Redefinir  nuestra actividad comercial, que se adecue nuestra zona de comercio;  el centro de la ciudad debe ser un modelo en lo organizativo y en lo estético, para que seamos de verdad una vitrina comercial; que se mire nuestra zona rural como una oportunidad para fortalecer la actividad agrícola;   concretar  la creación de la  seccional de la Universidad de La Guajira en Maicao,   que se identifique prioridades en nuestra  educación universitaria, que se aproveche, organice y fortalezca  la estructura hospitalaria.

Resolver  nuestros servicios públicos  (Agua, Aseo y Energía eléctrica), cualquier programa por brillante que sea tendría serias dificultades si continuamos con esos pésimos servicios. 
Los administradores de empresas tiene un axioma contundente a la hora de referirse a la gerencia de cualquier proyecto: “LO QUE NO SE PUEDE MEDIR NO SE PUEDE ADMINISTRAR” y lo que ha ocurrido hasta nuestros días (año 2010), es que nuestros administradores (Gobernantes) han carecido de un instrumento técnico y científico adecuado  que les permita establecer  indicadores mínimo en materia pobreza y lo que ello constituye para luchar contra ese flagelo. No es simplemente medir cobertura, es  establecer y controlar  niveles  calidad,  de eficiencia en materia saneamiento básico,  de Educación, salud y servicios públicos; es corroborar con los usuarios niveles de satisfacción. Todo ello es posible cuando el gobernante  cuenta con una oficina de planeación técnicamente adecuada, que funcione como un observatorio.

Así el gobernante de turno tendrá un norte consensuado que podrá complementar con su propio proyecto de gobierno.

Maicaeros de nacimientos o por adopción, entendamos que nuestra ciudad NO TENDRÁ FUTURO mientras se siga administrando por coyunturas,  sin visión y poca   planificación. No necesitamos un mesías, necesitamos el consenso de hombres y mujeres plasmado en un acuerdo sobre lo fundamental; necesitamos gobernantes que prioricen en obras de intereses y beneficios  colectivos,  cuyas obras  impacten positivamente en nuestro presente y futuro. 

Por mil sueños y un millón de realidades… Maicao rumbo al centenario.


José Carlos Molina B 
Abogado litigante, presidente del Colegio de Abogados de Maicao CODAMA